A veces sucede que entre día y
día que vamos a Mistura no nos portamos muy bien, tomamos malas decisiones y/o
tenemos un poco de mala suerte. Eso pasó por ejemplo el 2012 con la debacle de
la salchipapa de carretilla que hizo que llegara a mi tercer día de Mistura con
fiebre y tuviera que regresar a la casa después de sólo un emoliente. También
pasó el 2014 con el atracón de cocadas de Gamarra que hizo que Dani hiciera
sólo degustación de sopitas en nuestro segundo día en la feria y me pasó este
año con el extraño caso de la empanada misteriosa. Es decir, no hice caso a mi
propia recomendación de cuidar cuerpo y mente y llegué el viernes a mi segundo
y último día de Mistura 2015 con gastritis y una leve migraña.
Pero para una misturera
comprometida y radical como yo, un pequeño malestar no es impedimento. De
hecho, hace unos años, una de mis primas fue a Mistura al segundo día de que le
sacaran la vesícula y entre patascas y caldos blancos y de cabeza, la pasó muy
bien. La feria ofrece algo para todos y
podemos disfrutar de ella aunque tengamos que cuidar un poco lo que comamos y
bebamos. Así que me dispuse a tener un día de mistureo “tranqui”, empezando
por… nada de piscayunos, ni piscameriendas, ni piscosnacks.
Llegue temprano esta vez acompañada
por mi tía Lilly y mi primo Luis y llegar temprano es ideal cuando se tiene
planeado comer algo de Los de las Brasas, léase, chancho al palo, cilindro, caja china,
pachamanca, etc. Había varias opciones algunas sin cola y otras con una cola de
no más de cinco minutos.
Primera Sentada: Chancho a la caja
china de la Tía María,
Caldo de Gallina de Avicha de
Carhuaz y kankacho ayavireño de El Sitial de Doña
Julia de Ayaviri, Puno.
Mientras mi tía y primo hacían
su colita en la Tía María yo fui directo a Los Regionales por mi caldo de gallina de Avicha. Ya lo había
probado en una edición anterior de Mistura y conozco sus propiedades de “levanta
muerto”… bueno, muerta, en este caso, yo. Este es un señor caldo de gallina,
viene con su mote aparte y yo lo acompañé con cebollita china y perejil para
redondear su sabor pero en vista de mis circunstancias tuve que dejar el rocoto
y el limón para otro día. El caldo estaba como siempre, humeante, contundente y
con un sabor puro y cristalino a gallinita de corral. Una de las cosas que más
me gusta de este caldito es que lleva fideo munición que lo hace mucho menos
pesado y deja disfrutar de su sustancia sin distracciones.
Probé un pedacito minúsculo del chanchito
a la caja china de Tía María y me pareció muy sabroso aunque un poquito seco pero
no puedo juzgar todo el plato con el poquito que probé y a mis parientes les
gustó.
El caldo de gallina resultó una
verdadera infusión de optimismo y viendo que me sentía tan bien decidí
aventurarme y probar uno de los platos más recomendados de Mistura, el Kankacho
Ayavireño. Este plato consiste en
cordero asado a la leña acompañado con papitas, ají y cebolla. La carne estaba
tan tierna que se desprendía del hueso con sólo mirarla, estaba sorpresivamente
jugoso y al comerlo se sentía el inconfundible sabor del cordero con una mezcla
de hierbas aromáticas que hacía entrar el sabor por todos los sentidos. Y mis
parientes opinaron lo mismo que yo: ¡delicioso!
Después de tan rica comida era
hora de dar una vuelta por el mercado. Mi primera vuelta siempre es de
reconocimiento. Me sirve para ver qué cosas interesantes nos ofrecen, comparar
calidades, cantidades y precios y
hacerme una idea de qué es lo que quiero llevarme y cuánto voy a gastar.
Más tarde me reuní con más primas y tías que iban llegando de a pocos y recorrimos toda la feria.
Segunda Sentada: ½ porción de Acevichado
roll y ½ porción de Mistura roll de Toku, kao
pad kari con alitas 555 de Ají 555 y
queso helado tradicional de Ricky Klaus.
Realmente con lo que había
comido hasta ese momento estaba satisfecha pero acompañando a mis primas Illary
y Tania me provocaron unos makis de Los de Fusiones. Toku ofrecía dos tipos de rolls, el conocido acevichado
y el Mistura roll. Ambos estaban bien, el mistura roll me gustó más porque se
podía percibir mejor la mezcla de sabores del queso crema, la palta, el arroz,
el ajonjolí, el langostino empanizado (si mi memoria no me falla) y la salsa de
soya mientras que al pobre acevichado siempre lo zambullen en una piscina de
salsa que abruma cualquier paladar. No puedo decir que los encontré muy originales
pero el sabor cumplía y quienes atendían y quienes preparaban los rolls fueron
muy amables. Por error le echaron la salsa del acevichado al mistura roll y
como el resultado era un híbrido nos lo dieron de yapa.
Illary decidió probar el
arrocito al curry con las alitas con miel de algarrobina de Ají 555 que ya
habíamos probado el lunes y quedó muy contenta, aunque creo que quería más alitas,
y no la culpo, realmente estaban buenísimas.
Y Tania aprovechó para recibir
su premio por escribir el primer comentario del Blog en forma de queso helado
de Ricky Klaus. Tuvimos que pelear un poco para conseguirlo porque justo cuando
lo compramos en Los Dulceros y los
Chocolateros pasó por ahí un personaje de la
farándula local y todas las personas que atendían huyeron del stand para no
perderse el selfie y nos dejaron con el ticket en la mano. Afortunadamente una
de ellas (la única y lamento no haber pedido su nombre) tenía más sentido del
deber que del figuretismo y nos atendió. Me parece que a Tania le gustó el
queso helado porque tenía cara de contenta.
Las Bebidas
Todos los que me conocen saben que
los cocteles de pisco son muy importantes en mi experiencia misturera pero en
mi condición de lesionada-del-aparato-digestivo, primero me tomé las dos
botellas de Gatorade que había llevado (aunque venden adentro, les aconsejo
llevar siempre al menos una botella de agua) y luego voltee la mirada hacia la
gran variedad de bebidas no alcohólicas que ofrece la feria.
Mi barriga estaba tranquila y
contenta después del caldito y el kankacho así que decidí seguir en la misma
línea y tomé un emoliente clásico de Emolientes Claudio’s. Probé un poquito de los de camu camu y aguaymanto que
estaban muy bien pero definitivamente el clásico fue mi favorito. Calientito y
dulcecito como tiene que ser, tenía el sabor del verdadero emoliente de antes y
de siempre, ese que tendría que ir a buscar hasta Lince (en la avenida Arenales
frente a la panadería Belgravia) y al tomarlo tuve esa sensación de placer que
sólo te puede dar un buen emoliente, esa sensación de que por dentro tu cuerpo
te agradece. Eso sí ¿cómo se han achicado los vasos de emoliente no?
Un rato después, en mi primera
vuelta por el mercado encontré agua de coco en el coco en el stand de Naturally Divine. A mí me encanta y no podía estar más fresca, ligera y
mínimamente dulce. Excelente para rehidratarse.
En mi segunda vuelta al mercado probé jugos de aguaje y cocona que hasta
ahora no había tenido oportunidad de probar. El aguaje me gustó más pero en
general, qué sabores tan diferentes y qué afortunados somos de poder
disfrutarlos todos.
Casi al final de mi visita
estaba buscando el stand de la cervecería artesanal Cumbres para comprar una
cerveza maracumanto (supongo que tiene maracuyá y aguaymanto) para contarle a
Dani qué tal estaba cuando la pudiera probar pero resultó que el stand no
estaba donde lo ponía la aplicación de Mistura de Movistar. Es importante que
el mapa y el app tengan información correcta ya que confiamos en ellos para no
estar dando vueltas como trompo por todo Mistura. La búsqueda infructuosa
terminó por darnos más sed a Illary y a mí y decidimos probar algo nuevo: jugo
de copoazú de Jugos Delicias de la Selva, de
Tingo María. Yo había entendido que era un tipo de coco pero ahora que he
investigado un poquito he descubierto que es un tipo de cacao de la Amazonía. Muy
interesante en sabor y en textura. Es blanquecino y moderadamente espeso, tiene
sabor a verde fresco y a ambas nos pareció similar a la guanábana. No lo
recomendaría exactamente para pasar la sed pero sí recomiendo que lo prueben.
Los Dulces
Mientras paseaba por el resto de
la feria y entre comida y comida decidí comprar algunos postres para probar y
para llevar.
Lo primero que probé fue un
helado artesanal ayacuchano de lúcuma de Muyuchi. Al principio estaba un poco dudosa de aventurarme a
comer un helado pero este fue muy diferente a los helados tradicionales. Menos
cremoso y más ligero y refrescante y con el concentradísimo sabor de pura leche
y lúcuma, ni más ni menos dulce de lo que necesitaba y presentado con mucha
delicadeza. Definitivamente un postre que quisiera volver a probar.
Aunque me sentía bien, decidí no
presionar mi suerte y comprar los demás antojitos para llevar y disfrutar en mi
casa los días siguientes: Mazamorra de calabaza de Dulcería Gustitos de
Tarma, tiramisú de Satudulces, un macaroon de huacatay de Vacheria y por supuesto, mi manzana acaramelada de Fantasy Day.
Lo primero que probé fue la
mazamorra de calabaza. Algo completamente nuevo para mí. Me gustó mucho su
consistencia suave pero con la fibra de la calabaza y algunas pepitas que la
hacían más interesante. El coco que llevaba encima y el sabor de la miel de
chancaca le daban ese toque de dulce de la abuela y lo hacían muy
reconfortante.
Un par de días después probé la
manzana acaramelada que es uno de mis dulces tradicionales preferidos desde
niña. No tengo nada de que quejarme de la manzana; buena manzana, buen
caramelo, pero definitivamente no llegaba a la manzana cubierta con caramelo
blanco súper delgadito y crocante sabor a coco que compre en Mistura 2014, esa
manzana sigue ganando.
Lo siguiente que probé fue el
tiramisú. Casi terminando mi recorrido por Mistura me acerqué al stand de Satudulces
y le pregunté a la chef cuál de todos
los postres que estaba ofreciendo era su favorito y muy amablemente y con una
gran sonrisa me recomendó el tiramisú. Quisiera agradecer su buen ánimo y su
recomendación porque el tiramisú estaba en su punto. En el paladar podía
diferenciarse todo el espectro de sabores y aromas que trae este postre
tradicional italiano, el mascarpone, el café, el toque de licor, la suavidad
del bizcocho o bizcotela y encima en vez de cacao tenía chocolate rallado. Yo
comí un poco y lo demás desapareció de la mesa antes de que pudiera decir
“tiramisss…”
Lo último que compré en Mistura,
de hecho tratando de agotar mis últimos tickets de a sol, fue el macaroon de
huacatay. El primer macarrón de toda mi vida, definitivamente no tengo con que
compararlo, lo que más me gustó de este dulcecito fue esa consistencia
amelcochadita. Sentí el sabor definitivo de las almendras y la idea del
huacatay me pareció buenísima pero quizás es demasiado delicado para percibirse
más allá de un ligerísimo toque a menta.
Las Compras
Este año encontré menos variedad
en el Gran Mercado pero eso depende de lo que cada uno busca. Alguna de mis parientes compró varios kilos de papa nativa, otra aprovechó para reabastecerse de stevia, de la de verdad, una de mis tías compró fruta, turrón de maracuyá y hierbas medicinales, en fin, hay algo para
cada quien. Yo compré, como todos los años, mi tanta wawa y les recomiendo siempre
que compren pan en Mistura porque comer ese pancito dulce en las mañanas el
resto de la semana extiende de alguna forma esa sensación de estar en la feria,
al menos para mí. Otra cosa que les recomiendo que compren ahí es aceite de
coco extra virgen. Esta vez compré de la marca Naturally Divine.
Lo que más me gustó de Mistura
2015 fue el énfasis en lo artesanal y la inclusión de una zona exclusiva para
los camioncitos del sabor que trajeron una propuesta fresca, interesante y
sabrosa. Lo que no me gustó fue la falta de variedad en otras áreas como en Los
del Mar y Los Dulceros y Chocolateros ¿realmente necesitamos tantas fuentes de
chocolate? y ¿dónde están las cocadas de Piura?! Lo mismo se notó en el Gran
Mercado y en la zona del pan artesanal.
Sin embargo, en un solo día,
únicamente en bebidas, pude probar algo completamente nuevo para mí como el
copoazú, pude calentarme y reconfortarme con un rico emoliente tradicional y pude
recargar energía y electrolitos con la rica agua de coco.
Y si nos apegamos a ese viejo dicho de “para
muestra un botón”, a pesar de los cambios y reducciones, Mistura sigue siendo
para mí ese botón. El lugar donde podemos encontrar una pequeña muestra de todo
lo que nuestro país ofrece y su valor como punto de encuentro para la familia y los
amigos y como punto de encuentro de sabores y culturas, permanece. Nos vemos en Mistura 2016!








Exelente el resumen 2 realmente hay q gozar mistura en todo lo que ofrece, ojalá pueda hacerlo el 16. Gracias por ofrecer tus comentarios. Como siempre los nombres de cada potaje. Bebida o dulce pine de manifiesto el ingenio nacional.
ResponderBorrarAhora extrano mas Mistura
ResponderBorrarMistura y yo también te extrañamos hermano :)
BorrarTengo hambre!!!
ResponderBorrarDe comida o de postre? jijiji
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